Su faceta como cantautor lo llevó hasta el Grammy Latino y a trabajar incluso para el productor Emilio Estefan. También se hizo conocido como animador de televisión. Ahora, Gian Marco Zignago sorprende con una nueva faceta en su carrera: la de escritor, con la publicación de su primer libro titulado: La madera del alma (relatos para escuchar en silencio), editado por Planeta. Allí, nos dice, escribe lo que muchas veces, por falta de espacio, no puede decir en sus composiciones musicales.
Está tan eufórico que ya alista su segunda publicación, la novela: El violín de Rocío.
- Se ha dicho que La madera del alma es un libro autobiográfico, y otra versión afirma que se trata de relatos para niños, ¿cuál es la verdad?
- Ni lo uno ni lo otro. Es un libro de relatos, prosas, versos, definiciones y aforismos. Es un libro intenso. Es la parte más intensa y profunda de mi ser.
- Entonces incluyes cosas personales...
- No son experiencias personales, sino algo más... Hablo al alma general de las personas. Por ejemplo, tengo un relato sobre una campesina de 80 años que me llamó mucho la atención. También escribo sobre el vacío, el desprendimiento, el silencio. Cosas subjetivas que tocan a todos los seres humanos.
-¿Cómo te animaste a escribir un libro?
-Tenía muchas ganas de escribir algo que fuera serio.
-Además, es beneficioso ser un personaje popular, eso aumenta la expectativa del público.
-Yo no he escrito un libro así por así, por ser un personaje conocido o porque me dio la gana, sino porque quería escribir algo. Además, me he preparado mucho para ello, por más de un año. Además pienso que si tengo un don, ¿por qué no compartirlo?
-¿Consideras que has descubierto un nuevo don en ti?
-Definitivamente, lo creo.
-¿Tú te acercaste a la Editorial Planeta o ellos a ti?
-Todo comenzó un día cuando escribí un artículo para la revista Etiqueta Negra. Yo ya venía escribiendo cosas, tenía varias, entonces me decidí a mostrar lo que tenía a gente que conocía de literatura . Y me sorprendí porque obtuve respuestas positivas. Una de esas personas que leyó mis escritos fue Sergio Vilela, quien me animó a seguir cultivando el género. Al final, un día me llamaron de Planeta para que publicara mi libro.
-¿Eres un amante de la literatura? ¿Un devorador de textos?
-No soy un devorador de textos, tampoco un lector voraz. Es decir, no leo todo lo que me gustaría leer, pero me gustan varios autores…
-¿Cuáles, por ejemplo?
-De los peruanos me gustan mucho Alonso Cueto, Santiago Roncagliolo y el desaparecido poeta José Watanabe.
-¿Y qué te parece la literatura que hace Jaime Bayly?
-He leído a Jaime y también a Beto Ortiz. En general, creo que tenemos una literatura peruana maravillosa y que hace falta voltear más hacia ella. La lectura no se debe alejar del pueblo. A veces es muy elitista,
-¿Qué esperas lograr con tu libro?
–Simplemente seguir una corriente que me está llevando por caminos nuevos. Mis pretensiones son exponer el talento y compartirlo.
-¿Eso quiere decir que seguirás publicando?
-Sí. De hecho, ya estoy escribiendo mi primer novela: El violín de Rocío. Es ficción pura. No puedo adelantar el tema porque es una sorpresa, pero comencé a trabajarlo hace un par de meses.
-¿Dejarás de escribir canciones?
–Claro que no.
-¿Es fácil llevar la literatura y la composición de música a la vez?
-Es fácil llevar las dos porque siempre hay un momento para escribir. Yo vivo de eso.
-¿Estás preparando un nuevo disco?
-Sí. El 20 de enero me voy a Los Ángeles para grabar la voz. El disco aún no tiene nombre pero será un recopilatorio, pues voy a grabar aquellos temas míos que se hicieron conocidos en las voces de otros cantantes. Por ejemplo voy a grabar "Hoy" (que grabó Gloria Estefan), "Me cansé de ti" (Oby Bermúdez), "Tu fotografía, "Hasta que vuelvas conmigo", entre otros.
-¿No hay ningún tipo de acercamiento con la conducción en la televisión o actuar en alguna miniserie, ahora que están tan de moda?
-Nada que ver. Actué en la telenovela Velo negro, velo blanco y luego vino "Campaneando", pero como diría Gustavo Cerati: "Gracias totales", hasta allí nomás. Yo soy músico, pertenezco a otra corriente, además para hacer televisión hay que tener estómago y yo ya cerré esa etapa hace tiempo.